Alergias, Rinitis?


19/09/2019

En su etimología la palabra alergia significa una sobre excitación del organismo ante elementos tolerados por la gran mayoría.

Los síntomas de la alergia denotan “irritación”, y generalmente así como vemos erupción o picazón en la dermis, o en los ojos, nariz, garganta, etc. Muchas veces el origen es la relación con alguien de nuestro entorno a quien no toleramos, o nos irrita.

Porque toda alergia es un intento de la biología por resolver un conflicto inconsciente.

En los niños en general el conflicto fue vivido por algunos de sus padres.

Llega la primavera y para muchos niños y adultos, este hecho representa malestar: estornudos repetidos, picazón nasal, tos, nariz tapada y hasta broncoespasmos.

Aun con la cobertura de fármacos que intentan detener este proceso, el mismo, se repite una y otra vez, año tras año.

Desde una mirada integrativa, sabemos que el factor externo (polen, polvo, ácaros, cambios en el clima) es solo un estímulo que el cerebro asocia a una memoria guardada.

Qué significa esa memoria? Es el registro de alguna vivencia que tuvo el niño o alguno de sus padres. Si esto ocurre durante los primeros años de vida; y es percibido con carga emocional,  y no ha sido resuelto; el momento es registrado por el cerebro, con todos los factores ambientales presentes en el momento de la vivencia, y guardado como una “alarma”.

Cuando la persona vuelve a pasar por un momento con alguna tonalidad similar a aquel conflicto guardado, o están los factores, de perfumes, humedad, temperatura, etc. Que acompañaron aquella situación, es como tocar un botón y se desencadena todo el circuito de síntomas.

La solución? Ciertamente no se encuentra frenando esos síntomas, sino yendo a la raíz que los genera.

¿Cómo lo hacemos? En el centro CIATA, utilizamos la armonización bioenergética que nos permite buscar el momento en el cuál se generó el síntoma ( es decir ubicar mediante el testeo una fecha, para luego relacionar situaciones), después de eso, armonizamos la información guardada que genera los síntomas y finalmente indicamos un medicamento homeopático que ayuda a resolver totalmente el cuadro de alergia.

 - Algunos ejemplos de pacientes tratados por la Dra. Inés Suárez:

1) Valentina de 8 años, vino al consultorio por repetidos episodios de rinitis, catarro, tos, caracterizada como alérgica por la mamá y medicada como tal durante años, sin resultado satisfactorio.

La aparente causa de dicha "alergia" era una  reacción a los cambios de temperatura.

Indagando sobre la posible fecha de inicio de estos episodios, el testeo muscular me indicó que hubo algún acontecimiento a sus 3 años, que marcaba lo que llamamos un programa inconsciente por el cuál, como factor de estress, se siguió generando alguna reacción orgánica en la actualidad.

Al realizar el interrogatorio durante la consulta, les indago acerca de si recuerdan algún episodio que haya afectado Valentina.En un principio ambas, no recuerdan episodio alguno; hasta que en un momento, la misma Valentina con mucho asombro le pregunta a la madre, ¿qué edad tenía cuando le paso “eso” haciendo referencia a "algo" ocurrido con con su primita?

Efectivamente la madre confirma que a los tres años, había sucedido algo que tuvo mucho impacto en  Valentina. Jugando con su primita  que había comenzado a gatear,( Valentina ama a los bebés) se había  subido a una silla para mirarla y hacerle gracias a la bebe, cuando de repente la silla donde estaba se venció y cayó sobre la bebe. Valentina misma cuenta que a pesar de ser pequeña recuerda nítidamente la vivencia y el temor mientras caía de que “mataría a la bebe”.

Pasaron minutos hasta que la primita se recuperó sin ningún daño. No obstante ese momento fue vivido con tanta intensidad, que generó esa sobrecarga emocional, que el cerebro derivó  hacia algún órgano a modo de preservar la continuidad de todo el organismo.

Ordenando esa información que quedo guardada y suministrándole el medicamento homeopático correspondiente, no tuvo más cuadros de alergias. Lleva un año y medio de evolución, habiendo pasado todo tipo de clima y cambios de temperatura.

2) Florencia de 11 años, vino a la consulta por sus resfríos permanentes, nariz tapada, lo que la limitaba para jugar jockey que le encanta, dado que al salir de entrenar cuando el tiempo estaba frío, hacía broncoespasmos. Tenía toda la medicación clásica de prevención y antialérgicos pero los cuadros no cesaban.

Al empezar a indagar desde cuándo se programó esta reacción en biología; realizando  en el testeo muscular nos informa que a los 5 años. Se le pregunta qué podría haber pasado a esa edad que élla viviera como perdida o separación. Florencia  recuerda de inmediato que tenía un conejo que adoraba, lo tenía todo el tiempo a upa, juga mucho con él.

 En una oportunidad lo llevaron a una exposición y allí se les perdió. Estaba tan desconsolada que sus padres la llevaron a buscar otro, pero como no había conejos, le compraron un cobayo.

Lo llevaron a la casa pensando que se había solucionado la tristeza de la niña, pero al empezar a tocar al cobayo desencadena crisis de “alergia”en piel y hasta espasmo de glotis. Desde allí inicia la secuencia de rinitis, cuando toca el cobayo que le encanta, surge urticaria y al tomar frío sigue con broncoespasmo.  Visto desde lo externo, tiene alergia al pelo del cobayo. En realidad, esa nueva mascota le recuerda la anterior, su conejo con el que tenía mucho apego y había desaparecido. Allí queda una herida traumática desde su vivencia de niña, que el cerebro registra como una perdida, mas los factores ambientales que había en el momento de temperatura, humedad, etc.

 Luego cada vez que toca el cobayo o tiene cambios de temperatura, se renueva el estress para el cerebro que lo resuelve con los síntomas de alergia.  Una vez descubierto el factor programante, se armoniza la información inconsciente y los otros factores dejan de ser un desencadenante.

Cabe aclarar que el medicamento homeopático contribuye a ordenar ese organismo en relación a la gran sensibilidad que tiene la niña como una constitución y que la hace mas vulnerable a cualquier factor de sufrimiento sea de familiares, amigos o mascotas.

Con estas dos cosas, Florencia volvió a jugar jokey que tanto le gustaba y pudo acariciar a su cobayo sin desencadenar ninguna reacción.

Una vez más, no es lo externo la causa, sino algún registro guardado de algo que generó un conflicto.

 

Dra. Inés Suárez